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| Las cosas se salieron de control. |
"Las malditas caricaturas se volvieron un presagio de un futuro bizarro". Recuerden bien esta cita toda la vida, ya que la recordarán cada que experimenten un suceso digno de obra de comedia.
Definitivamente estas no son mis épocas, prueba de ello es lo que les relataré a continuación.
Para empezar, soy un tipo bastante anticuado...un BOOMER, como suele decir la chaviza.
Chaviza pendeja y mal criada.
En fin.
Me es completamente alienígeno el servicio de Uber Eats, es algo que no me cuadra del todo. Según entiendo, ¿tú pides un platillo por medio de un servicio con el que cuenta el restaurant o, es diferente?
Como sea. Sabiendo esto, un amigo (del cual no revelaré su nombre) se ofreció para hacerme el pedido por el medio, ¿de que estoy hablando?, es simple, mi querido visitante:
Esa noche, me disponía a invitar a unos fellas a "eliminar" una pizza conmigo.
Quienes me conocen, saben que mi rutina de ejercicio me permite muy pocos gustos, por ende, sólo tengo permiso de un día trampa.
Ese día en específico fue escogido como el fechado, y típicamente, quería degustar una pizza. Sin embargo, lo único que probaría sería sólo un trozo.
Saben ustedes que comer un trozo y dejar añejar el resto es de muy mal gusto, por eso los amigos.
Este compañero que mencioné antes, se ofreció para contactar el servicio de Uber Eats y pedir la comida rápida, ya que él se considera más listo en esto.
Pero primero, me pidió una descripción del producto...con opciones descritas por él.
Algo curiosas, no pensé que pudieras disfrutar una pizza con helado o nueces.
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| Este soy yo cocinando. |
El pedido quedó más o menos así:
"Deseo una pizza de queso, con suficientes servilletas negras, y sin salsa, ya que mis amigos la agregaran al llegar."
Este extraño acompañante se cercioró de las palabras descritas, y pronto fue a la cocina a hacer el pedido.
Como plus, me dijo que ya solamente le debía el dinero de la entrega, lo cual me pareció hilarante; tú la pediste, no la compraste, ¡jilipollas!.
No obstante, me hizo otra petición aún más rara, ¿Cuál fue?, nada del otro mundo, sólo: ocupar la casa de mi padre alejada de la ciudad.
Los motivos no eran claros, el tipo tenía al empleado del establecimiento al teléfono y aún no daba con la dirección.
Supuestamente, mi casa no estaba en el mapa.
Para los que se preguntan esto...sí, resulta que el lugar donde vivo actualmente es una dirección nueva.
No hay tiendas grandes ni asfalto cerca, apenas y un par de kilómetros hay una carretera. Esto no quiere decir que sea un lugar deshabitado tampoco, ya que hay vecinos de clase media baja al rededor, adictos al desvelo y las borracheras.
Yo intenté que este muchacho entrara en razón, pues si la pizzería no daba con mi casa, mucho menos iba a dar a una dirección prácticamente en territorios no civilizados.
La cosa terminó de tal forma, que el tipo enardeció y empezó a maldecir a mi descendencia.
Luego de ello, emberrinchado, salió y tomó su Italika, y corrió hasta perderse en la oscuridad.
No volví a ver al tipo toda la noche, e incluso, cuando llegó la flota, se ofrecieron a pedir la pizza sin tantas pifias.
Sería una anécdota normal de un tipo quisquilloso que quiso degustar una pizza en una casa ajena y se llevó una mentada de madre, de no ser por un detalle:
El imbécil ése me acusó con la policía por la descripción del pedido.
Lo averigüé cuando un par de elementos llegaron a mi casa unos días después. Los motivos tampoco fueron claros, y los tipos me hablaban como si fuese un enfermo mental.
Supuestamente tiene algo que ver con una red criminal y gente de clase Premium involucrada. Cosas bastante bizarras las cuales no entendí del todo.
Definitivamente es una experiencia la cual me enseñó a elegir mejor a mis amistades, de ninguna manera me gustaría volver a pasar un teatro con un tipo berrinchudo y mamarracho.
¿Opinión final?
No sabía que pedir una pizza sin salsa y con servilletas negras era ilegal.
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| Mejor comamos justo aquí. Se nota a leguas que es un sitio extraordinario. |



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